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¿Qué son las Escuelas de Formación para Laicos?

Con gran alegría y gozo en el Señor Jesucristo, Rey de la Gloria, se presenta el siguiente proyecto de la ESCUELA DIOCESANA DE FORMACIÓN PARA LAICOS, de la Diócesis de San Cristóbal, proyecto que comenzó a diseñarse por petición del II Sínodo de San Cristóbal en el año 2009.
En este proyecto se trató de resumir el maravilloso trabajo de un equipo de Laicos, enamorados profundamente de Jesucristo y de su Iglesia, quienes han dedicado arduas jornadas de labor ininterrumpida durante los últimos cinco años para realizar la planificación, organización, desarrollo, dirección y evaluación de lo que hoy se denomina Itinerario Formativo de la Escuela Diocesana de Formación para laicos.
Es importante destacar la labor de laicos como la Msc. Licda. Sara Contreras, el Licdo. Luis Méndez, el Msc. Ing. Javier Useche, su esposa la Licda. Betilde Hernández, la Ing. Beatriz Guerra, la Msc. Licda. Brígida Carolina Rincón, la Tsu. Miriam Rivera, la Msc. Licda. Adriana García, el Licdo. Marlon Moreno y su esposa la Licda. Marelisa de Moreno, La Arq. Lucy de Rugeles, La Profa Edita de López, la Profa María Lourdes Colmenares, el Br. Daniel Rodríguez y la Msc. Licda. Fátima Márquez de Angarita entre otros,  quienes han dedicado largas horas de trabajo, dejando de dormir en muchas ocasiones y privándose del merecido descanso de los fines de semana para el diseño y elaboración de: contenidos temáticos, diapositivas de power point, guías de estudio, planes de trabajo,  estrategias andragógicas de aprendizaje, cancioneros y dinámicas de animación, búsqueda de material audiovisual de apoyo y un sinfín de actividades para que hoy se pueda presentar con gran satisfacción este proyecto formativo.
Es importante destacar que el Director de esta escuela de formación es el mismo Obispo de la Diócesis de San Cristóbal, Mons. Dr. Mario del Valle Moronta Rodríguez, quien ha dirigido el proceso definiendo las metas que deben ser consideradas y supervisando de cerca el desarrollo de cada una de las escuelas, apoyándolas incondicionalmente.
En este proyecto se presentan los objetivos que marcan las pautas en el proceso formativo, además de ofrecer el diseño del itinerario de formación con cada una de las escuelas, las sedes que se están utilizando para desarrollarlas, la planificación para el 2014, la matrícula que se ha registrado hasta el 2013, así como las proyecciones y necesidades del 2014.
Sirva el presente proyecto para que muchas instituciones eclesiásticas y Laicales se motiven a ayudar en el buen desarrollo de cada proceso formativo con sus colaboraciones y/o aportes económicos, inspirados en los valores del Evangelio, para procurar que nuestra amada Iglesia católica pueda continuar cumpliendo su principal Misión, encomendada por su fundador: Cristo Jesús, El Señor: “Vayan y Hagan de todos los pueblos mis Discípulos” Mt 28,19.

¿Por qué una Escuela de Formación de Laicos?

Este proyecto de consolidar una Escuela Diocesana de Formación para Laicos, encuentra multiplicidad de elementos que lo avalan y justifican, pues la sed que tiene todo hombre y toda mujer de buena voluntad de Conocer, Amar y Servir al Dios de la Vida, debe ser saciada por la Iglesia como Madre y Maestra, Casa a donde acuden los hijos deseosos de conseguir respuestas concretas para sus necesidades.
En el Documento de Aparecida producido como fruto de la V Conferencia general del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, encontramos elementos fundamentales que se han tomado en cuenta para el diseño del camino formativo que se está implementando, solo con el tema central de este Conferencia “Discípulos y Misioneros, para que nuestros Pueblos en él tengan vida”, inspirados por el Santo Evangelio según San Juan 16,4 “Yo Soy el camino, la verdad y la vida” logramos discernir lo que se podía presentar como proyecto de formación para los Laicos de la Diócesis de San Cristóbal, Estado Táchira, Venezuela.
En este documento, entre otros aspectos, se presenta la llamada del Señor a ser sus Discípulos Misioneros, hombre y mujeres que vivan y transmitan la vida nueva donada por el mismo Cristo a quien se encuentre con Él y acepte su invitación,  pero ¿Cómo los laicos pueden entender y asimilar ese llamado sin antes saber que significa ser discípulo, misionero del Señor?, y ¿Cómo hace ese laico que desea conocer a Jesucristo para profundizar en su Palabra si ni siquiera conoce la Biblia?, y cómo hacen todos aquellos que siente la necesitad de avanzar en un camino de oración profunda sin saber ¿Qué es la oración y cuáles son sus formas y estilos? en fin, hay mucho que enseñar, hay mucho que transmitir, hay mucha riqueza que se debe llevar al pueblo humilde y sencillo que tiene su corazón abierto para recibirla.
También se destaca en el numeral 212 del documento las respuestas a estas interrogantes: “Para cumplir su misión con responsabilidad personal, los laicos necesitan una sólida formación doctrinal, pastoral, espiritual y un adecuado acompañamiento para dar testimonio de Cristo y de los valores del Reino en el ámbito de la vida social, económica, política y cultural”
Verdaderamente el Espíritu Santo guía a la Iglesia, y que maravillosa experiencia el leer que nuestros Pastores Latinoamericanos y Caribeños analizaron este llamado del Señor y las formas o maneras de propiciar que se dé como El Señor quiere, asumiendo un compromiso de construir los espacios necesarios para lograr tal objetivo, por ello encontramos en el numeral 276 que “La vocación y el compromiso de ser hoy discípulos y misioneros de Jesucristo en América Latina y El Caribe, requieren una clara y decidida opción por la formación de los miembros de nuestras comunidades, en bien de todos los bautizados, cualquiera sea la función que desarrollen en la Iglesia”
En tal sentido en nuestra Diócesis se ha diseñado este proyecto, dando respuesta clara y contundente a esta solicitud del documento expresado en el numeral 281 “En la diócesis, el eje central deberá ser un proyecto orgánico de formación, aprobado por el obispo y elaborado con los organismos diocesanos competentes, teniendo en cuenta todas las fuerzas vivas de la Iglesia particular…”. Se requieren, también, equipos de formación convenientemente preparados que aseguren la eficacia del proceso mismo y que acompañen a las personas con pedagogías dinámicas, activas y abiertas”.
Asimismo en el Concilio Plenario de Venezuela también encontramos elementos importantes que justifican este proyecto, en el numeral 72 encontramos: “La formación de los laicos debe ser gradual, integral, continua y progresiva…  La formación tiene que adecuarse permanentemente a las exigencias de los tiempos y preparar a los creyentes para el  testimonio de vida”, esta directriz del Concilio permitió delinear un camino de formación por etapas y niveles de profundización para la mejor comprensión de los contenidos impartidos.
En la Diócesis de San Cristóbal se ha querido realizar un proceso de formación laical no improvisado, sino integral, continuo y bien organizada; utilizando como guía principal la Sagrada Escritura y el Magisterio de la Iglesia, tal como nos lo indica el numeral 120 del Concilio: “Fortalecer las iniciativas de formación permanente para laicos a todos los niveles, brindándoles la oportunidad de tener una formación integral y continua, con especial énfasis en la Sagrada Escritura, el Catecismo de la Iglesia Católica, el Magisterio, la Doctrina Social de la Iglesia, la Teología. Coordinar los esfuerzos para optimizar el uso pleno de todos los cursos de formación ya existentes”.
Con la realización del segundo Sínodo de esta Diócesis el cual contó con la participación de todos los miembros del Presbiterio Diocesano, representaciones de las comunidades religiosas que hacen vida en la ésta iglesia particular y Laicos representantes de Movimientos de Apostolado y Parroquias, en el cual realmente se contó con la manifestación maravillosa del Espíritu Santo que guía a su Iglesia. Este Sínodo produjo una motivación especial en los Laicos de comprometerse mucho más con la Evangelización y con los retos que las conclusiones del Sínodo proponía, aunado a esto se comenzaba a organizar la Misión Continental en la Diócesis propuesta por el Documento de Aparecida  y interpelados por estas razones se dejó escuchar en la mayoría de sus sesiones sinodales un clamor generalizado solicitando la Formación para los Laicos, pues todos quería Evangelizar pero reconocían las carencias formativas para hacerlo de una mejor manera, es por ello que el documento final del Sínodo propone entre otros aspectos: 262 “la Diócesis de San Cristóbal, valiéndose de las parroquias, centros de estudios y el Consejo Diocesano de Laicos, promoverá la formación inicial y permanente de los laicos…” y en el numeral 263 encontramos: “La formación inicial y permanente de los laicos les permitirá aumentar el sentido de pertenencia de los mismos a la comunidad eclesial y a su compromiso secular”.

Con lo antes expuesto es más que justificado el diseño y desarrollo de un proyecto orgánico de Formación para Laicos, más aún en atención a la misma petición de nuestro Señor Jesucristo en el Evangelio según san Mateo 28,19: “Vayan y Hagan de todos los pueblos mis Discípulos”.

¿Para qué una Escuela de Formación de Laicos?

Objetivo General:

Facilitar una formación integral y eficaz en el pueblo de Dios en la Diócesis de San Cristóbal, para obtener un adecuado conocimiento del papel protagónico como integrante de la Iglesia y el compromiso real y permanente con la misma y la sociedad, desde una experiencia Discipular y Misionera.

Objetivos Específicos:

  • Facilitar que el Laico conozca al Señor, se enamore de Él y acepte su llamado a ser su Discípulo.

  • Facilitar que el Discípulo Profundice en su llamado, comprometiéndose a seguir y a      servir a Cristo y a su amada Iglesia católica

  • Fomentar que el Discípulo se transforme en Misionero del Evangelio, en la Iglesia Católica.

  • Propiciar que el Discípulo Misionero profundice en las cuatro áreas de la Pastoral Eclesial, como buen servidor.

Facilitar que el Discípulo Misionero mantenga una continua formación y actualización, según el Magisterio de la Iglesia católica.

La Escuela de San Lucas surge como respuesta a la necesidad de los laicos que han aceptado el llamado de Cristo a convertirse en sus discípulos y han acogido amorosamente la misión de evangelizar, de consolidar sus conocimientos doctrinales para desempeñar un mejor servicio a la Iglesia, inspirados en la celebración de los 50 años de el Concilio Vaticano II se ha diseñado esta escuela para que el laico Discípulo Misionero conozca y profundice en algunos de sus documentos

que llevan estrecha relación con las cuatro áreas de Pastoral estudiadas en la escuela anterior. Su objetivo es “Que El Discípulo Misionero profundice en las Áreas de Pastoral Eclesial como buen servidor”.

Se ha escogido la Figura del Evangelista San Lucas puesto que esta escuela ofrece una formación de profundización, y quien mejor que uno de los discípulos de San Pablo, de profesión medico, que supo aplicar sus conocimientos científicos para la investigación de datos y eventos que logró plasmar maravillosamente en todos sus escritos, buscando siempre la fuente primaria de la información para lograr regalarnos versos inspirados por el Espíritu Santo que permiten desmentir tantos improperios que se han levantado en contra de la fe católica.

Esta Escuela también comienza con un taller introductorio denominado: Insertados en Cristo, donde se fomenta la importancia de estar adheridos fuertemente a Cristo Jesús, como las ramas de los árbol a su tronco, para poder dar los frutos que Él espera de cada uno.

Posteriormente se desarrollan cuatro módulos formativos: área de la Caridad, área de la Palabra, área de la Liturgia y finaliza con el área de la Comunión. Para el primer módulo se trabaja la Doctrina Social de la Iglesia, sensibilizando a los laicos en la urgente necesidad de aplicar estos principios en la Venezuela de hoy; posteriormente se presenta el documento Dei Verbum como base de profundización en la Palabra revelada, continúa con el documento Sacrosantum Concilium para comprender los cambios significativos que propuso el Santo Concilio con respecto a la sagrada Liturgia, y finaliza la escuela con una teoría de planificación pastoral tan necesaria que se coloque en práctica para el acontecer pastoral de las parroquias, movimientos de apostolados y servicios laicales.

La Escuela también finaliza con un retiro espiritual de profundización, utilizando las últimas cartas o encíclicas del sumo pontífice en el año presente.

 Esta Escuela se fundó en el año 2012, luego de evaluar la experiencia de las Escuelas de San Juan y san Pablo desarrolladas en 2011.

A continuación se presenta el contenido de la Escuela de San Lucas:

Taller Introductorio

Insertados en Cristo

Módulo I: Área de la Caridad

Tema 1: El Humanismo Cristiano, parte I y II

Módulo II: Área de la Palabra

Tema 1: Dei Verbum, parte I y II

Módulo III: Área de la Liturgia

Tema 1: Sacrosantum Concilium, parte I y II

Módulo IV: Área de la Comunión

Tema 1: Planificación Pastoral, parte I y II

Retiro Espiritual

Retiro de Profundización sobre Cartas y/o Encíclicas del Sumo Pontífice.

Para el desarrollo de los temas y la elaboración de la guía de estudio de esta escuela se utiliza principalmente la Sagrada Escritura, El Concilio Vaticano II, algunos documentos del Magisterio de la Iglesia, bibliografía propia y de autores católicos, junto con la experiencia pastoral de los coordinadores de la Escuela y los servidores que trabajan facilitándolos.

Al finalizar esta escuela se le entrega a los participantes que perseveraron un certificado por 160 horas de trabajo formativo, avalados por la ilustre Universidad Católica del Táchira, el Instituto Nacional de Pastoral de la Conferencia Episcopal Venezolana y la Diócesis de San Cristóbal representada por el Consejo Diocesano de Laicos, en un acto público presidido por el Señor Obispo de la Diócesis, Mons. Dr. Mario del Valle Moronta Rodríguez.

Los recursos necesarios para el buen desarrollo de esta Escuela son: 01 Computadora portátil por sede, 01 Video Beam por sede, 01 impresora, 60 hojas de papel tamaño carta por participante, 14 guías de estudio escritas por participante con un promedio de 06 hojas cada una, 30 láminas de papel bond por sede, 12 marcadores de varios colores por sede, 4 cajas de Tizas de colores por sede, 2 extensiones eléctricas por sede, 2 rollos de tirro grande por sede, 01 salón, mesas y sillas dependiendo de la cantidad de participantes, imágenes iconográficas, 03 afiches por sede, 01 pendón para identificar la Escuela por sede, un pendón para identificar el módulo a desarrollar por sede, una Sagrada Escritura grande por sede, 06 Catecismos de la Iglesia Católica por sede, 06 Concilios Vaticano II por sede, 02 cirios por sede, refrigerios para los participantes, 02 carpetas de pasta dura para el registro de asistencia y secretaria por sede y un carnet para cada participante.

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